La Tasquita de Enfrente : Tradición excelsa


Desconozco las razones por las cuales hasta ahora no había visitado La Tasquita de Enfrente. Quizás la amalgama de opiniones de diversa índole provocaba que uno no lo tuviera del todo claro. Siempre llega un momento en que debemos crearnos nuestra propia opinión, todo lo demás será “tocar” de oídas.

El restaurante se encuentra situado a la espalda de la Gran Vía, en la calle Ballesta. Al cruzar la esquina de Desengaño con Ballesta me cruzo con una morenaza ó morenazo de rabo entre las piernas que ofrece su cuerpo. Ambientazo el de esta zona castiza de Madrid que contrasta con el tipo de público que al menos esa noche frecuentaba el local. Puterío y pijerío.

La Tasquita es un restaurante pequeño, de pasillo y comedor estrecho, algo incómodo. Alberga aproximadamente unas doce mesas con poco espacio entre ellas. El local legado de su padre tabernero, como la receta de los callos que se mantiene desde entonces inalterable. Juanjo dejó su carrera profesional en el ámbito de los seguros para dedicarse a su mayor afición, la gastronomía.

Al sentarnos, se acerca el citado que comienza a cantar platos y especialidades (sin carta ni precios). Nos decidimos por un menú degustación no mencionado, pero solicitado, de seis platos y postre. Nos ponemos en sus manos, con solo una condición habrá callos sí o sí. Brevemente nos cuenta que el estilo de cocina es sencillo basado en un producto de alta calidad, que se deja que el producto hable. Efectivamente, estamos ante una cocina de producto casi sin complicación, que huye de mezclas bien innecesarias ó sublimes. Platos de muy pocos ingredientes para que el principal brille.

Como aperitivo un suave paté de morcilla con calabaza con una torta de aceite. Se comienza sin ningún tipo de remilgos. Muy equilibrado gracias a ese tono dulce de la fruta.

Morcilla&Calabaza_LaTasquita

Y comenzamos por unas ortiguillas fritas. Fritura perfecta y limpia para un gran género con fuerte sabor a mar. Poco más se puede escribir.

Ortiguillas_LATasquita

Otro de los platos especiales de la casa es la ensaladilla rusa. Patata muy bien tratada, de textura perfecta. Destaca porque los ingredientes conforman un gran conjunto, sabores integrados y suaves para que la mayonesa sea un hilo conductor y no se coloque por encima en sabor. Gran cantidad de atún. Especial, de las mejores,  pero no deja de ser ensaladilla.

Ensaladilla_laTasquita

A modo de ensalada se presenta el tomate con lengua escarlata. Tomates llamados de secano con mucha carne y poca agua acompañados de hinojo y de la lengua presentada como un embutido. Sabor intenso el del órgano que se mezclaba idealmente con la frescura y carnosidad del tomate. Brillantez asequible.

Tomate&Lengua_LaTasquita

Empezando ya la temporada otoñal no podían faltar unos boletus. Se preparan en dos texturas; por una parte salteados con aceite y por otra, laminados muy finos y en crudo. Su sabor se realza a través de un acertado punto de pimienta negra que contiene el aceite. Género y sentido común.

Boletus_LaTasquita

Como plato de mayor sorpresa el morrillo de salmón con crema de coliflor. Confitado resulta tremendamente gelatinoso y muy tenue en sabor de forma que la coliflor hace acto de presencia bajo un envoltorio salino. Definitivamente el plato más delicado del sexteto.

Morrillo_LaTasquita

Acabaríamos con los callos. Presentados “sin modestia”  como “los mejores de Madrid” por López Bedmar. Resultan espléndidos, muy trabados, de salsa densa. Contundentes pero no grasos. Sin pata ni morro en lo que se degusta, aflora el callo de libro, el académico. Directamente para comerse una cazuela. Sobresalientes. Por platos así se vuelve a una taberna.

Callos_LaTasquita

El aspecto dulce se representa y de qué forma con una golosa torrija. Pan brioche bañado en vainilla, leche y canela con yemas de huevo por encima que al hornearse al baño maría conformen una especie de galleta crujiente. Clasicismo sabroso. Un postre en toda regla, muy por encima de las torrijas que inundan las cartas actuales.

Torrija_LaTasquitaCocina directa, de discurso fácil y percepción común, que no admite peros en las elaboraciones ni en los productos. Aquí se viene a lo que se viene y no esperen florituras ni alharacas. Los callos y la torrija brillan con luz propia, como lo ensaladilla pero ésta lo hace con menos potencia. Los boletus y ese tomate son fiel reflejo de la búsqueda del mejor producto. El morrillo de salmón un artículo de esos que pruebas por primera vez y realmente te llega, ejemplo de elevado gourmet por parte de Juanjo. Platos sin lugar a dudas incuestionables, pero con cierta falta de conmoción.

Precio elevado para el menú sorpresa degustado. Ensaladilla, callos (aunque solicitados) y tomate no son que digamos género oneroso. Valor y coste enfrentados.

La Tasquita de Enfrente: Tradición excelsa.

Previous Ronda 14 Madrid: Gustosa taberna de estilo libre.
Next AtxaAndreRicard: Un consentido en un seis manos con sentido.

6 Comments

  1. Jon Ander
    7 octubre, 2015
    Responder

    Si me cambias ese morrillo de salmón por un bacalao al pil-pil casi me presentas el menú de mi vida. Morcilla, ensaladilla, tomate, lengua, hongos, callos y ese postre….. madre del amor hermoso. Como bien dices, Tradición excelsa.

    • Administrador
      7 octubre, 2015
      Responder

      Joder Jon,,,,no te veo con el día innovador. Ahora en serio, vaya casualidad….

  2. Aurelio G-M.
    7 octubre, 2015
    Responder

    Vaya productazos parecen, trabajados con mano paciente.

    Esa lengua la tomaba yo en un leonés, así en forma como de embutido y punto ahumada, era una locura. Se jubilaron ya, una pena. Lo que más me gustaba era el nombre de ese plato, el de fiambre de lengua: “Las vacas no hablan” jajaja

    • Administrador
      7 octubre, 2015
      Responder

      “las vacas no hablan” pareciera Mugaritz,,,,Muy buen producto y paciencia, eso es correcto..

  3. 9 octubre, 2015
    Responder

    De momento yo sigo como tú hace poco tiempo: sin “crearme mi propia opinión”. También me había encontrado con multitud de valoraciones significativamente dispares. A ellas incorporó la tuya. Pasa a ser, por referencias y coincidencias anteriores, en la que más confío. Un placer seguir leyéndote, Isaac.

    • Administrador
      9 octubre, 2015
      Responder

      Gracias Jongo por seguir leyendo y por confiar en aquello que escribo. Abrazo grande. Isaac

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *