Ignacio Solana. “Mi cocina es una fusión entre los guisos de mi madre y la cocina moderna”


Ignacio Solana, 32 años, nieto e hijo de hosteleros. Su abuelo comenzó con un bar, su padre lo convirtió en casa de comidas e Ignacio ha anexado al bar un restaurante gastronómico al cual en 2011 se le otorga una estrella Michelin. Formado en la Escuela de Laredo, y posteriormente sale de su casa durante seis años para aprender de este negocio, con estancias en Cáceres y Navarra, siempre en restaurantes estrellados.

Persona afable, cercana, muy abierta a las opiniones de los clientes. Ignacio me permite hacerle unas preguntas para inaugurar la sección de entrevistas y charlas, en este caso la segunda porque aprovechamos nuestra visita para sentarnos con él y conversar.

C.G (Complicidad Gastronómica): ¿ El cocinero nace ó se hace?

I.S: Se hace, fundamentalmente hay una selección natural cuando se comienza a trabajar en la cocina de forma profesional.

C.G: ¿Cómo se apasiona por la cocina?

I.S: Trabajando fuera de casa, viendo todo lo que se hacía. Hasta aquellos momentos solo había visto los guisos de mi madre.

C.G: ¿Cómo convence a sus padres para crear un restaurante gastronómico en la montaña de la Bien Aparecida?

I.S: Poco a poco, sin prisa, pero sin pausa. Mis padres nunca habían venido a comer a los restaurantes donde había estado. En 2004, vuelvo después una serie de stages en Extremadura y Navarra. El negocio de mis padres seguía siendo una casa de comidas, y comienzo a dar el aperitivo de bienvenida. En 2005, mi madre comienza a sentir fatiga de este trabajo tan duro, y ya solo hace guisos y paellas, empezamos a introducir en cartas diversas ensaladas y otros platos. Se empieza a ver otro tipo de público. En el 2006 se comienzan las obras después de gestionar los permisos; y mi padre quita el ganado para apostar por el restaurante gastronómico.

C.G: Plato favorito de la infancia.

I.S: Las alubias rojas de mi madre.

C.G: Y ahora,  ¿Qué te gusta comer?

I.S: De todo, disfruto mucho comiendo fuera de casa, hace poco tiempo cogí un avión a Madrid para probar la tarta de queso de Cañadío Madrid, y pasar una velada con Paco Quirós.

C.G: ¿Cuáles han sido las mejores comidas que ha experimentado?

I.S: Este año en Enero, en el Club Allard (Madrid).

C.G: ¿Cuál es su principal motivación?

I.S: Conseguir que la gente venga a mi restaurante especialmente a cenar porque hay que reconocer que hay que subir hasta aquí, y también que me recomienden los compañeros dentro de este sector.

C.G: ¿En qué crees que Solana como restaurante puede mejorar?

I.S: Podemos mejorar en todo, en el servicio. También, tengo el deseo de realizar un menú degustación solo con productos de Cantabria.

C.G: ¿Cómo defines tu cocina?

I.S: Una fusión entre los guisos de mi madre y la cocina moderna.

C.G: ¿Qué se puede hacer para acercar la alta cocina a la gente?

I.S: Creo que se ha hecho de todo, muchas cosas. Este país tiene los mejores cocineros del mundo. Desde mi punto de vista, es una cuestión social, de alguna forma los clientes son la imagen del cocinero y del restaurante. Este verano un cliente inglés ha venido ya tres veces, una a la carta, otra con el menú degustación y otra a comer un chuletón, si solo tuviera el menú solo habría venido una vez. Yo quiero seguir dando de comer a la gente del pueblo.

C.G: ¿Qué les dirías a las personas que nos van a leer para que vengan a Solana?

I.S: Que vengan a disfrutar del entorno y de la mesa, que si quieren comer en la montaña éste es su sitio. Que vengan y se dejen llevar por mi forma de cocinar basada en el producto de temporada. Que a la Bien Aparecida llega todo.

Las manos del cocinero representan su tacto, la mente su imaginación y creatividad, y la boca su gusto, su paladar. Mostraremos estos tres elementos que muestran las armas de los cocineros. En este caso las de Ignacio descansan sobre una cama verde natural, colchón de su huerta para que estos apéndices se relajen.

Previous Sardinas en Pedreña (Asador Ezquerra) – El placer de lo cotidiano.
Next Punto MX: "No Nachos, no Maná"

3 Comments

  1. 31 agosto, 2012
    Responder

    Despues del largo camino andado la verdad es que os mereceis esa estrella conseguida.
    Hay q reconocer la dedicacion, los productos y la buena cocina.
    Casuca Rubia

  2. Jon Ander
    1 septiembre, 2012
    Responder

    Creo que ha quedado bien claro lo que yo pienso. Lo hace estupendamente.
    Desde luego que lo recomendaré siempre que pueda y desde luego que volveré, sin lugar a duda alguna.
    Pues nada, Isaac, ahora también ¿periodista? :-)))

    • 1 septiembre, 2012
      Responder

      Jon, coincidimos en la opinión sobre la Solana. De periodista nada, solamente curioso; y con animo de comunicar a las personas que leen el blog aquello que los cocineros quieren trasladar.

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *