Du Liban : Lujo extemporáneo


Nada más entrar en Du Liban, uno entiende que esta apuesta gastronómica es muy seria. Imponente puesta en escena con una decoración como si de un palacio de Oriente Medio se tratara: techos altos, suelo de mármol, múltiples dorados,…Situado en la Plaza de la Moraleja, el planteamiento del espacio encaja con el tipo de cliente de la zona, que probablemente prepondere el continente al contenido.

Escogemos el menú degustación conformado por cinco entrantes fríos, tres calientes, y un plato principal a elegir.

La primera etapa son los entrantes fríos: Hommous, Moutabbal, Tabbouleh, Labrek, y Warak Ebra. Al ser servidos todos a la vez, la verdad es que tienes una ligera confusión y uno no sabe por dónde empezar. Extraña también la presencia del “labrek” un yogur cremoso natural algo ácido servido con menta fresca y aceite de oliva; no encaja en nuestros paladares como aperitivo.

Los warak ebra ó rollitos de parra rellenos de arroz con tomate y perejil resultaron demasiado suaves, llegando a estar algo carentes en sabor. Una sensación similar encontramos con el hommous esperando una mayor potencia sápida. De este quinteto de entrantes destacaríamos el moutabbal que consiste en berenjena asada junto con pasta de sésamo (tahina); ligeros toques ahumados elegantes. Si que debemos resaltar, el pan que se sirve caliente, recién sacado del horno, y que casi se utiliza a modo de cubiertos.

Hummus_red

Tabbouleh_red

Moutabbal_red

Siguiente acto con tres bocados más: falafel, sambousek, y arayes. El primero probablemente el plato más conocido de la cocina libanesa, en este caso además del garbanzo incorpora habas, y finas hierbas otorgándole un sabor liviano al comienzo, y que finaliza con un sutil toque a ajo que no covence. A resaltar la fritura elegante.

Falaffel2_red

El sambousek es una empanadilla frita relllena de carne de cordero y piñones. Probablemente el plato que más nos gustó de este lago menú, fundamentalmente por ser el más sabroso frente al resto.

Sambousek_red

Finalmente los arayes ó pan de pita tostado y relleno de carne de cordero; pan fino caliente, mientras que la carne está algo seca, como si hubiera salido del horno bastante antes de conformar el plat

Arayes2_redPara acabar escogemos un shawarma de ternera, y experimentamos una sensación parecida a la del plato anterior; pan exquisito, carne demasiado cocinada. El conjunto se puede salsear, pero desde nuestro entender se pierde el sabor original de la carne para mantener únicamente el de las salsas.

Beef_shawarma_red

Cantidad de viandas más que abundante para este menú (74€; 2 pax); pero que nos ha dejado un sabor de boca algo agridulce. Esperábamos más en lo culinario de este restaurante que llama la atención por su espacio y entorno, por su cuidado  y aparente lujo. Simulado, porque esa opulencia no se encuentra en el aspecto más importante para nosotros que es puramente el gastronómico, platos faltos de una mínima potencia sápida necesaria para dotarles de placer y memoria.

Du Liban: Lujo extemporáneo

Previous La Salita: Pasión en la cocina.
Next De vez en cuando la vida...

6 Comments

  1. craticuli
    17 Abril, 2013
    Responder

    Muy chulas las fotos y muy bonita la vajilla. La comida ya es otra historia, mas que la combinacion de sabores creo que tiene demasiado aderezo para mi.
    Saludos.

    • 17 Abril, 2013
      Responder

      Por ejemplo en los entrantes fríos: tabbouleh, labrek, hay una presencia continua de limón; lo cual no acabo de entender, ya que para mí son sabores suaves, que se van a mezclar con toques ácidos, restando la línea de sabor del plato

  2. Antoni_Alicante
    17 Abril, 2013
    Responder

    Lo que está claro es que ahora ya lo has probado y puedes dar tu opinión. És lo mejor de vivir en una gran ciudad: la gran oferta y el abanico de posibilidades que ésta ofrece. Yo soy muy de probar cosas, especialmente en cocina internacional, pero aquí, “en provincias”, se hace difícil.

  3. Jon Ander
    17 Abril, 2013
    Responder

    Si es que lo quieres probar absolutamente todo y claro…….
    Como bien comentas queremos sabores para el recuerdo y eso veo que no lo has encontrado.
    La carne a mi me la das sin salsas que a fin de cuentas me gusta tal y como es.
    Pues nada Isaac, otro más a la lista y que no sea más que uno más en el largo camino. Un saludo

  4. 20 Abril, 2013
    Responder

    Isaac yo no creo que la gente que vive por La Moraleja prefiera la decoracion de palacio, normalmente si de algo van sobrados es de buen gusto…creo yo.
    Un abrazo y enhorabuena por tu blog

    • 20 Abril, 2013
      Responder

      Paco, ya sabes que mi primera prioridad es lo que hay en el plato, el entorno me importa menos. Lo que he querido decir es que probablemente haya gente a la cual le importe menos el continente. Seguro que la gente de la Moraleja tendrá buen gusto para contenido y continente. Ayer de nuevo gran comida en Cañadio Madrid, que va como un tiro…grandes unos berberechos thai…

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *